No somos una marca fitness. Somos la intervención que necesitabas.
La historia sin filtro
NEVER MIND nació entre la flojera, el sarcasmo y la necesidad de moverse. Soy Melvin, ingeniero en informática, marketer digital y ex deportista en recuperación. Practiqué todo tipo de deportes desde chico, pero la adultez, el trabajo y las pantallas me pasaron por encima.
Mientras trabajaba para otra marca deportiva en Chile, me di cuenta de algo: este rubro está lleno de ofertas falsas, precios inflados y discursos motivacionales vacíos. Y ahí decidí que si algún día creaba mi propia marca, haría todo lo contrario: decir la verdad, vender calidad real y mantener los precios justos.
Así nació NEVER MIND. Luego se sumó Raúl, ingeniero en telecomunicaciones, cabeza financiera del equipo y el responsable de que todo esto no explote en caos (porque alguien tiene que ser adulto acá).
Sin excusas, sin filtros, sin verso.
Entre la flojera y el esfuerzo, elegimos incomodarte.
Quiénes somos (de verdad)
Dos amigos de infancia, dos ingenieros y un mismo propósito: hacer que moverse sea un acto simple, real y sin mentiras.
Melvin se encarga de la estrategia, la web, las redes y todo lo que se dice o vende. Raúl se encarga de los números, la logística y que todo llegue donde debe, cuando debe.
Ambos venimos del mundo corporativo, pero nos quedamos con lo que realmente importa: hacer las cosas bien y sin vender humo.
Somos sarcásticos, sí.
Nuestra filosofía
Nuestra filosofía
Somos sarcásticos, sí. Pesados, a veces. Pero profundamente genuinos.
Nos reímos del sedentarismo, no de las personas.
Usamos la ironía para decir lo que todos saben y pocos admiten: que la flojera es cómoda, pero no te lleva a ningún lado.
Nuestro humor no busca humillarte, busca despertarte.
Y si para eso tenemos que provocarte, lo haremos.
MANIFIESTO (PROPÓSITO)
Queremos impulsarte a moverte, entrenar y vivir mejor, incluso si empieza con una risa incómoda. Si logras reírte de tus excusas, ya diste el primer paso.
NEVER MIND no busca caerte bien: busca que te levantes.
El sarcasmo es nuestro cardio. La honestidad, nuestro peso muerto.